agosto 23, 2009

Aló, mamá

Desde que me fui de la casa, no había contratado servicio de telefonía fija porque siempre sospeché que podía ser una herramienta de control para los que no me tienen cerca. Lo sabía, pero me rendí ante la súplica familiar. Ahora, estar a miles de kilómetros de distancia, aún con horarios, no es un obstáculo para que mi madre ejerza su derecho matriarcal, más de treinta años después de haberme parido. El control ahora es a distancia y se practica después de marcar el 0054.

Un jueves por la tarde:  -Hola ¿Quién está ahí? Escucho una voz de hombre… -Nadie mamá, es el señor que vino a arreglar la persiana que se me cayó hace dos días. No pasa nada.

Un sábado a mediodía:  -¿Aló, estás ocupada? ¿hay un hombre ahí?... -Mamá es Gabriel, un compañero de estudio que está arreglando mi computadora, es sólo un amigo.

Un domingo por la noche: -¿Te interrumpo? Escucho voces, ¿hay alguien allí?… - No mamá, es el televisor, estoy viendo una película.

Un martes por la mañana: - ¿Y esa voz? ¿estás con alguien? - Mamá es el gasista que está arreglando la cocina. Estaba perdiendo gas, y tuve que llamar a alguien para que la revisara.

La historia con mamá se ha repetido por meses. Siempre las mismas preguntas. Algún día tendré el valor de decirle que deje de preguntar por las voces. Mientras tanto, sigo descolgando el teléfono cada vez que tengo una visita interesante.

8 comentarios:

+ adrimosar dijo...

la imagen es una obra de mi amiga Charo Romero.

Anónimo dijo...

Jajaja... que típico... No sé xq no me impresiona este post... Era de esperarse.

Mauricio dijo...

hay tantas cosas de las que podriamos escribir... solo poco tenemos la disciplina y de drenar en la escritura...

hay un hombre ahi??...

Eduardo dijo...

Adriana, cambia de casa, se te cae a pedazos

jacqueline finol dijo...

jajajaja , buenisimo , tu no cambias, es mas...., no cambies nunca...un abrazo...

Anónimo dijo...

muy bueno!!... las voces de los otros, pero sobre todo, la voz de la madre en la cabeza de uno mismo.
Vanina

Marle Padrón dijo...

Normal...aunque parece que nunca nos acostumbramos...cuando seamos madres podremos entenderlas, porque dejaremos ser tan solo hijas...ah! y espero lleves la cuenta...jejejeje.

David C. dijo...

asi es la vida de interesante realmente, por eso vale la pena cada minuto.